Hoy 4 de Abril se cumple un año de la muerte de Nicolás Arévalo, niño de 4 años que falleció a causa de las fumigaciones.
Nicolás Arévalo, un niño 4 de años, quien falleció en el hospital Pediátrico “Juan Pablo II” a donde llegó en gravísimo estado derivado desde el Hospital zonal de Goya por fuertes dolores en todo el cuerpo y vómitos. Su prima de 5 años también fue internada en el mismo nosocomio, pero los médicos decidieron trasladarla de urgencia hacia el Hospital Garrahan de la ciudad de Buenos Aires. El niño presentó un cuadro de intoxicación que habría sido provocado por el uso indebido de un plaguicida altamente peligroso en una chacra ubicada en el Paraje Puerto Viejo. La autopsia determinó que la causa de la muerte fue por intoxicación con el insecticida Endosulfan.
En el día de la fecha los familiares y vecinos del niño Arevalo, marcharon los 5 km que separan al paraje Puerto Viejo de la Municipalidad de Lavalle, para exigir justicia.
“Hoy marchamos para pedir justicia para Nico, para que los vecinos de Lavalle nos apoyen y para que se terminen las fumigaciones que siguen enfermando a nuestros chicos“, contó Josefina Arevalo, tía de Nicolás.
La movilización contó con el apoyo y presencia del cura Parroco de Lavalle Rodolfo Barbosa y la hermana Marta Peloni de la Fundación Santa Teresa de Goya. La hermana Marta Peloni afirmó que “las fumigaciones constituyen un asesinato social” y reclamó “que los concejales sancionen una ordenanza que prohiba las fumigaciones cercanas a las familias”.
Además pidió a los ambientalistas y vecinos que sigan con la difusión sobre los impactos de los agroquímicos. Luego entrego 30 cartas del colegio Santa Teresa de Goya, redactadas por niños y docentes en apoyo a los familiares y vecinos fumigados.
“Estamos indiganados con las cosas que ocurren, no adelantamos nada, hace un año paso todo esto y no avanzamos nada” concluyó Josefina.
En otras palabras se expresó Gladis Arévalo, la mamá del niño fallecido “no tenemos apoyo de ninguna institución, por ello le reclamo a la justicia que se vayan las fumigaciones de los tendaleros, que siguen fumigando al lado de mi casa”.
Los Guardianes del Ibera exigimos que se haga justicia, ya que las pruebas muestran que existía endosulfan en la zona donde la familia afirma que Nicolás tomó contacto con él y la autopsia demostró que esa fue la causa de la muerte.
Desde Guardianes del Iberá nos solidarizamos con la familia de Nicolás, y nos preguntamos ¿que más tiene que ocurrir para que se cumplan la legislación ambiental vigente?
La comisión Nacional de investigación sobre agroquímicos (CNIA) –que funciona en la órbita del Ministerio de Salud de la Nación– fue creada por Decreto 21/2009 del Poder Ejecutivo Nacional, en cuyos fundamentos se expresa que constituye una obligación indelegable para el Estado Nacional hacer efectivo el derecho fundamental a la salud y dar garantía del mismo en todo el territorio de la Nación, por lo que le corresponde intervenir ante la inactividad de las autoridades locales, sin que ello implique desmedro alguno de las atribuciones que les correspondan en la materia a las Provincias.
La muerte de un niño de 4 años por intoxicación no es algo que deba pasar inadvertido, por eso Guardianes del Ibera en conjunto con la familia decidió dirigirse hoy a la plaza central de Lavalle para reclamar que se haga JUSTICIA YA y para exigir que no se den más casos de muerte por intoxicación.
Podes ver este comunicado en su formato original y descargarlo en http://docs.com/JS2R
Para comunicarse con la familia de Nicolás deben contactarse a los siguientes teléfonos:
- Josefina Arévalo. 3794874436
- Julián Segovia (abogado de la familia). 03777 15 588197